Aburre ya que el alcalde siga pidiendo a la ciudadanía que dé rodeos o que use el bus. Aburre que siga reclamando que se construyan más carriles en el Puente de A Pasaxe (ampliación encarecida, por cierto, por la licencia que él mismo otorgó al edificio de Copygal) mientras él, a través de las licencias de construcción que concede, favorece el incremento del número de vehículos que circulan a diario por las vías municipales. No lo olvidemos: hay carreteras en Oleiros que tienen más de un siglo mientras que el parque móvil se ha multiplicado por 10.
Y esto, lejos de mejorar, empeora año tras año y tiene muy difícil solución.
Los viejos viales, incluida la N-VI, están salpicados de interruptores del tráfico: accesos laterales, rotondas, semáforos, etc., etc. y etc.
El Plan General de Urbanismo solo se ocupó de la urbanización de miles de metros cuadrados. La movilidad la dejaron para "el que venga detrás, que arree".
Captura: www.elespanol.com/quincemil/




