Andar turrando contra los bienes catalogados hasta hacerlos fosfatina, pasa factura.
Derribar edificios como el de Mera para favorecer urbanizaciones expropiándolos, pasa factura.
No gastar en mantenimiento hasta que se pudra el mobiliario público y haya que sustituirlo, pasa factura.
No reparar la red de agua y que se derramen millones de litros, pasa factura.
Al lado de todo esto la factura de los daños de los jabalíes es la mitad de lo que cuesta un solo número del "Vivir 'de' Oleiros". Y piensa que al año publican cuatro ediciones...
Imagen: www.lasexta.com




